
EXCEPCIONES
Lo diferente nos atrae.
Y como no me gustan las reglas me suelo enamorar de la excepción,
que ni confirma ni desmiente nada más
que mi limpia negación a la sucia realidad.
A tanto llega mi asombro por lo que bordea la normalidad
que a veces sueño con una vida excepcional:
Encontrar fantasmas subidos en el tiovivo,
o un argumento efímero en ojos que quieren vivir.
Vislumbrar en el otoño un hueco para espiar al verano
o escuchar un silencio que se deje de milongas y me hable más de ti.
Encontrar en una esquina una señal y no mirar hacia otro lado
o acariciar una mariposa con boca de loba para todos y labios de miel para mi.
Regresar a mi tumba y ver hojas escritas sin flores marchitas,
o recorrer atardeceres dibujando en tu rostro la sonrisa de Amelie.
La única excepción suele ser aceptar
que por mucho que todo el mundo se empeñe,
nadie que quiera ser uno mismo…
puede ser lo que quieren todos los demás.
Lo diferente nos atrae.
Y como no me gustan las reglas me suelo enamorar de la excepción,
que ni confirma ni desmiente nada más
que mi limpia negación a la sucia realidad.
A tanto llega mi asombro por lo que bordea la normalidad
que a veces sueño con una vida excepcional:
Encontrar fantasmas subidos en el tiovivo,
o un argumento efímero en ojos que quieren vivir.
Vislumbrar en el otoño un hueco para espiar al verano
o escuchar un silencio que se deje de milongas y me hable más de ti.
Encontrar en una esquina una señal y no mirar hacia otro lado
o acariciar una mariposa con boca de loba para todos y labios de miel para mi.
Regresar a mi tumba y ver hojas escritas sin flores marchitas,
o recorrer atardeceres dibujando en tu rostro la sonrisa de Amelie.
La única excepción suele ser aceptar
que por mucho que todo el mundo se empeñe,
nadie que quiera ser uno mismo…
puede ser lo que quieren todos los demás.
Nestor Ruiz©